martes, 10 de noviembre de 2015

EL PSICOANÁLISIS

El psicoanálisis y los elementos inconscientes 

El psicoanálisis, fundado por Sigmund Freud, propuso un modelo de desarrollo de la sexualidad humana, que dejo atónita a la sociedad alemana en su tiempo. El primer golpe duro que dio Freud, fue el de afirmar que la sexualidad existe desde que somos niños. El impulso mas primitivo de deseo sexual el lo denomino, “Pulsion sexual”, y se arriesgo incluso mas al afirmar que todas las pulsiones eran en un principio sexuales y revenían de una parte del aparato psíquico denominada “Ello”, luego la realidad (yo) y la conciencia moral (super yo), nos impondrían los limites para satisfacer dicho deseo.





Pero esa pulsion sexual originaria, era mas que la satisfacción genital, la genitalidad era mucho mas tardía para freud. Las pulsiones sexuales, se originaban desde bebes con el contacto de las áreas mas sensibles del cuerpo humano (Las mucosas), dichas áreas se investían con energía, por la estimulación en un principio materna. Primero era el contacto de la boca con el pezón de la madre (Etapa oral), luego el ano con las heces (Etapa anal), luego el niño cuando descubre su pene (Etapa fálica), finalmente todas las pulsiones de deseo parciales se unificaban en la pubertad a una mayor que las integraba bajo el fin primordial de la reproducción sexual.

El niño o niña, en su primera etapa, cuando le da forma a su “Yo”, por identificaciones sucesivas establece un vinculo muy fuerte con su madre y otro con su padre. Luego cuando atraviese la etapa falica y descubra su pene (en el caso del niño) o la ausencia de el (el caso de la niña), ambos van a atravesar una etapa denominada “Complejo de Edipo”, el cual según la configuración que tenga, dará a lugar a la identidad sexual del niño. En el “Edipo” simple y normal, el nene se va a enamorar de la madre, y la nena querrá tener un hijo con el padre.
 Pero a causa del temor por la amenaza de castración en el niño (Temor a que el padre lo castigue por cometer incesto con la madre) y la espera incesante de la hija que nunca es complacida por el padre, tanto el niño como la niña renuncian a su amor incestuoso y subliman su energía sexual en los juegos y la cultura, este periodo es denominado periodo de latencia, donde supuestamente los niños olvidan que tuvieron deseos sexuales por sus padres y su deseo se reaviva recién en la pubertad cuando buscan hombres y mujeres para satisfacer sus deseos amorosos, pero fuera de su grupo familiar.
Según la teoría Freudiana, el niño y la niña, reprimen sus deseos sexuales hacia sus progenitores, pero en la pubertad los varones buscaran una mujer con las características de la madre, y las mujeres buscaran hombres con las características del padre para satisfacer parcialmente sus deseos imposibles.
Esto explicaría muchas cosas: Por que las novias compiten tanto con las suegras por ejemplo y por que motivo pasa lo mismo con el suegro y el novio. Pero nunca veremos que eso pase entre el novio y la madre, o entre la novia y el padre.



Por lo tanto la atracción según el modelo psicoanalitico, sería una búsqueda inconsciente, una compulsión a la repetición, donde se buscarían patrones o características similares a nuestro padre o madre. Esto es así tanto para el hombre como para la mujer. Parece muy desagradable pensar que estamos buscando una mujer que se parezca a nuestra madre, pero esta teoría no parece ser tan herrada, y en algún punto coincide, con las teorías modernas de estilos de apego. De todos modos no parece nada ilógico pensar que somos un reflejo del comportamiento que tuvo nuestra madre para nosotros o nuestro padre para nosotros, y que por lo tanto nuestra conducta es complementaria con una persona que tenga las características de comportamiento similares a nuestra madre o padre.
En este punto hay ciertas cosas que se pueden actuar entonces. Sería muy atractivo para una mujer, que tu observes la conducta de su padre y trates de copiarle ciertos patrones. Y por otro lado, siempre es atractivo que trates de proteger una mujer, como lo hizo su padre con ella. Eso las reconforta, les hace revivir el sentimiento de protección paterno.

Lamaire indica que las parejas se unen para resolver aspectos negativos de la infancia en una segunda oportunidad.
Fiadman y frager (1979) siguiendo esta linea Freudiana, explican que las relaciones e interacciones en los adultos van a verse muy influenciadas por las primeras experiencias de la infancia. Los patrones madre-hijo, padre-hijo, niño-hermano son los prototipos de encuentros posteriores, serán recapitulaciones de la dinámica, las tensiones y las gratificaciones que vivieron.




http://issuu.com/harryhaller6/docs/rev_psiconlisis_xx_2___1_







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